Por: Nathalia Taveras
“Ni Trout, ni Acuña, ni Griffey pudieron hacerlo antes. Julio lo logró con apenas 24 años y cara de niño que no perdona lanzadores”
SEATTLE. WA, ESTADOS UNIDOS. — Con un jonrón en la tercera entrada y un robo de base en la quinta, el dominicano Julio Rodríguez escribió su nombre en una página en blanco de las Grandes Ligas. Se convirtió en el primer pelotero en lograr al menos 20 cuadrangulares y 20 bases robadas en cada una de sus primeras cuatro temporadas, un hito nunca antes alcanzado, ni siquiera por leyendas consagradas del béisbol.
El batazo, además, fue el número 100 de su carrera en la MLB, una cifra redonda que selló con autoridad el triunfo 5-4 de los Seattle Mariners sobre los Texas Rangers. Como si no fuera suficiente, Rodríguez también conectó un sencillo en el quinto inning y se robó la base 21 del año, marcando con puño firme su dominio en ambas facetas del juego: poder y velocidad. Un talento que no cabe en las estadísticas.
Jorge Polanco, también dominicano, sumó su aporte con un jonrón en el segundo episodio. J.P. Crawford y Randy Arozarena completaron la fiesta ofensiva ante el abridor texano Jacob deGrom, quien pese a perder, firmó un récord propio: convertirse en el lanzador que más rápido ha alcanzado 1,800 ponches en la historia de la MLB.
La jornada fue de protagonismo latino. Por los Rangers, el cubano Adolis García brilló con tres hits, mientras su compatriota Alejandro Osuna se fue en blanco. Del lado de Seattle, además de Julio y Polanco, el mexicano Andrés Muñoz cerró magistralmente para llevarse el salvamento número 25 del año. Dominio hispano sin discusión.
Julio Rodríguez no se detiene. A sus 24 años ya suma números de veterano con hambre. Con 100 jonrones, más de 80 robos de base, carisma desbordante y un techo que nadie se atreve a dibujar, el jardinero de Loma de Cabrera está cambiando las reglas del juego. Y no parece interesado en pedir permiso para hacerlo.






