“RD$142 millones en juego, 20 apartamentos en disputa y cinco meses de silencio en la Fiscalía.”
BÁVARO, PUNTA CANA – RD. Un conflicto que parece sacado de una serie de televisión golpea el corazón turístico de Bávaro. El empresario Luis Beltré acusa a su socio, el ingeniero Ángel Carlos Schiffino Peralta, de presunta estafa millonaria en el proyecto “Residencial Coco Beach”, un desarrollo de 40 apartamentos de lujo que debía dividirse entre ambos.
Beltré asegura que su socio vendió seis unidades sin autorización, valoradas entre RD$64.8 y RD$142.8 millones. Pero el drama no termina ahí: denuncia el desalojo de propietarios de otras 14 unidades, muchos de ellos dominicanos retirados que viven en el extranjero y que compraron de buena fe. Cada apartamento cuesta entre US$180 mil y US$220 mil (RD$10.8 a RD$13.2 millones).
Las cifras son tan grandes como las amenazas. Según Beltré, una intermediaria llamada Ámbar Brito habría advertido a los compradores que “están protegidos por altas esferas del poder” y que “no saben con quién se están metiendo”.
El abogado de Beltré, Blas Abreu, asegura que desde hace cinco meses la querella por estafa, abuso de confianza y asociación de malhechores duerme en la Fiscalía del Distrito Nacional. Exige que la procuradora Yeni Berenice Reynoso intervenga para romper el silencio institucional.
Mientras tanto, Coco Beach deja de ser un proyecto turístico para convertirse en el rostro del lado oscuro del mercado inmobiliario: lujo, desalojos y una justicia que parece esperar demasiado.





