
“Levantarse antes del amanecer, abrir la Biblia, prepararse para servir y avanzar: Más que una rutina, es la filosofía de vida que impulsa a Wendely Ramírez a liderar con propósito y humanidad.”
PUNTA CANA, RD – En el programa radial Cero Anestesia, durante el segmento “Un café con…”, la joven empresaria Wendely M. Ramírez Gómez compartió una conversación sincera y cercana que dejó ver algo más que su perfil profesional: su manera de vivir, de pensar y de enfrentar cada día con fe y determinación.

Durante la entrevista, Wendely se definió como una joven soñadora que ha aprendido a no dejar que las adversidades marquen su destino. Para ella, la vida es un regalo de Dios, y esa convicción es la base desde la que construye cada paso.

Su día comienza temprano, a las 5:00 de la mañana. Ese momento lo reserva para algo que considera esencial: la conexión espiritual. Con una taza de café en la mano, abre la Biblia y lee el versículo que, según dice, “Dios decida”. Es un espacio de silencio y reflexión que le permite empezar el día con claridad y propósito.

Después viene el ejercicio. Wendely practica entrenamientos, incluso con rutinas de estilo militar. Para ella, el ejercicio no es solo una actividad física, sino una forma de liberar la mente, ordenar las ideas y prepararse para todo lo que traerá la jornada.
Al terminar, hace una pausa y se repite a sí misma una frase que ya forma parte de su mentalidad: “Vamos a darle”. Es su manera de recordarse que la vida avanza y que las oportunidades hay que salir a buscarlas con actitud.

Entre risas compartió un detalle que habla mucho de su personalidad. Dice que es totalmente independiente y que le gusta encargarse de sus propias rutinas. Cada mañana se prepara su desayuno: huevo criollo hervido acompañado de aguacate. Confiesa que le encanta el aguacate y que prácticamente nunca falta en su mesa.

Pero quizás uno de los momentos más reflexivos de la conversación llegó cuando habló de los días difíciles. Wendely explicó que no cree en ignorar las emociones. Para ella es válido sentirse mal cuando algo no sale bien. Lo importante, asegura, es preguntarse qué se puede aprender de esa situación y no permitir que un momento difícil se convierta en un obstáculo.

Gran parte de esa manera de ver la vida viene de su familia. Especialmente de su madre, de quien aprendió una frase que la ha acompañado siempre: “Es mejor dar que recibir”.

Aunque su historia también incluye una sólida preparación académica en todos los sentidos posibles, para Wendely, la verdadera satisfacción no está en lo que obtiene, sino en el impacto que puede generar en los demás.



