“El Comité Dominicano de los Derechos Humanos entregó al coronel Cleto, director de la Uniformada en Santo Domingo Este, al agente que mató a quien seis años antes había asesinado a su hermano.”
SANTO DOMINGO ESTE. RD – La justicia se cruzó con la sangre en el sector Maquiteria de Villa Duarte, donde un crimen del pasado cobró factura en manos del propio deber. Alexis Daniel, agente de apenas 23 años, tomó una decisión mortal al ver a su madre discutiendo con el hombre que, seis años atrás, había asesinado a su hermano. No hubo protocolo ni mediación. Solo un disparo con la pistola de reglamento que debía servir a la ley, no a la venganza.

El Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH) no esperó allanamientos. Con paso firme, sus miembros entregaron al joven uniformado al coronel Cleto, director policial de la zona. También entregaron el arma con la que se presume ocurrió la ejecución. Un gesto de orden, sí, pero también una señal inquietante de lo que ocurre cuando el dolor familiar se filtra por las grietas de la institución.
Guari Luciano, compañero del Comité, y Gustavo, coordinador zonal, acompañaron a Virgilio Almánzar durante el proceso de entrega. Para el CDDH, fue otro paso en su misión: “seguir firme en la búsqueda de soluciones al pueblo”. Pero la pregunta que queda es: ¿qué pasa cuando esa “solución” llega con olor a pólvora?




