Por: Genesis Lara
“Su padre le dijo: ‘Tú vas a trabajar, aunque tengas que pagar por hacerlo’’. Desde entonces supo que el trabajo no se cobra, se honra.
PUNTA CANA, RD –En el segmento “Un café con…”, el empresario Fermín Acosta compartió con la audiencia una historia que va más allá del éxito empresarial: la de un hombre que, desde niño, entendió que el esfuerzo es la verdadera moneda del progreso.


“Me daban cinco o siete pesos, y dejé de ir”, cuenta entre risas, hasta que su padre lo enfrentó y le dio una lección que marcaría su vida: “Yo no te mando a cobrar, te mando a trabajar.” Esa experiencia sembró en él el sentido del compromiso.

De su padre heredó la constancia; de la vida, la humildad. “Yo lo que menos hago es mandar, yo lo que hago es obedecer”, confiesa, dejando claro que el liderazgo, para él, no se ejerce con autoridad, sino con ejemplo.
Fuera de los negocios, se le conoce por su gusto por el jazz, el golf y la lectura. “Me encantan los libros de crecimiento personal; uno que siempre releo es El Secreto. También me gustan los de Robert Kiyosaki y algunos textos de Donald Trump”, comenta mientras sonríe.
Su color favorito, el azul, simboliza serenidad y pasión por el Licey.
La historia de Fermín Acosta no es la de un hombre con suerte, sino la de alguien que convirtió la disciplina en destino. Cuatro décadas después de aquel supermercado, sigue trabajando con el mismo espíritu que su padre le inculcó: el de un obrero del progreso que nunca dejó de aprender.
Cero Anestesia, transmitido por Génesis 97.5 de 7:00 a 9:00 a.m. y producido por Geraldo WT.



