
«Viniendo de ti, es muy significativo», dijo Trump con tono de quien aún juega ajedrez geopolítico.
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS. En una cena privada en la Casa Blanca, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu sorprendió al mundo al entregar personalmente al expresidente Donald Trump una carta de nominación al Premio Nobel de la Paz. El gesto ocurrió mientras ambos discutían la propuesta de un alto el fuego de 60 días en Gaza, impulsada por Estados Unidos.
Netanyahu elogió los esfuerzos de Trump por promover la paz “en muchos países, pero especialmente en Oriente Medio”. El republicano, visiblemente sorprendido, agradeció con una frase cargada de complicidad: “Viniendo de ti, es muy significativo”.
Trump, que ha manifestado en reiteradas ocasiones que merece el Nobel más que Barack Obama, puso como evidencia la mediación de su Gobierno en tensiones históricas como Israel-Irán, India-Pakistán, Congo-Ruanda y Egipto-Etiopía.
Mientras el mundo sigue enfocado en Ucrania y Gaza, este nuevo capítulo reaviva el debate sobre qué define realmente la paz… y quién tiene derecho a llevarla como medalla.




