Por: Genesis Lara
“Quitar la vigilancia de un recinto patrio es abrir la puerta a la profanación de nuestra historia.”
SANTO DOMINGO, RD – El Instituto Duartiano atraviesa una controversia que mezcla abandono institucional, patrimonio cultural y un robo que indignó al país. Su presidente, Wilson Gómez Ramírez, denunció que desde hace meses la entidad quedó sin seguridad militar tras el retiro, “sin explicación”, de dos agentes que custodiaban el Museo Casa Duarte.
Los militares, identificados como el cabo Ángel Manuel Peña y la raso Yudelka Soto de la Rosa, fueron trasladados a otros puestos —uno a la frontera— y nunca sustituidos, pese a reiteradas solicitudes. Para Gómez Ramírez, esta decisión facilitó el robo ocurrido el pasado 5 de agosto, cuando Manuel Alejandro Féliz Rodríguez, alias “El Cojo”, sustrajo dos anillos históricos de Juan Pablo Duarte: el de compromiso con Prudencia Lluberes Álvarez (1836) y otro entregado por la UASD en 2013.
Aunque el hurto se produjo en pleno corazón del museo, la noticia se mantuvo en reserva durante la investigación de la Policía y el Ministerio Público, que finalmente recuperaron las piezas y procederán a devolverlas a la institución en las próximas horas. El acusado está detenido y enfrenta cargos por violación a los artículos 379 y 384 del Código Penal.
El presidente del Instituto lamentó que “una infracción tan irreverente” haya ocurrido en un espacio que simboliza la memoria nacional y aseguró que insistirá en que las Fuerzas Armadas devuelvan la seguridad militar al recinto para evitar que se repita un hecho similar.





