Por: Genesis Lara
“En la oscuridad de la noche, desorientados y agotados, respondieron al llamado de sus compatriotas y se entregaron sin resistencia.”
ELÍAS PIÑA, RD –Durante una operación realizada en la noche del 5 de agosto en la zona conocida como La Curva de Mambola, una patrulla del Ejército dominicano, destacada en el Puesto Militar “Las Lagunas”, interceptó a 57 ciudadanos haitianos que se encontraban en situación migratoria irregular. Los detenidos estaban intentando cruzar la frontera a pie, en un intento por evadir los controles militares establecidos para resguardar el límite entre ambos países. Entre ellos había 45 hombres, 12 mujeres y 3 menores de edad, algunos de los cuales inicialmente lograron dispersarse, pero ante la confusión y el cansancio respondieron al llamado de otros que ya estaban bajo custodia y se entregaron voluntariamente.
La acción del Ejército se enmarca dentro de una estrategia más amplia para reforzar el control fronterizo, con el objetivo de evitar el paso irregular de personas que escapan de condiciones precarias en Haití. Los detenidos fueron trasladados a la Fortaleza La Estrelleta, donde se les realizarán los procedimientos legales correspondientes, conforme a las leyes migratorias vigentes. Esta medida busca no solo resguardar la soberanía nacional, sino también mitigar los impactos que una migración descontrolada puede generar en la región.
La presencia constante de migrantes irregulares en la frontera pone en alerta a las autoridades y a las comunidades locales, que enfrentan retos en la prestación de servicios básicos como salud, educación y seguridad. Estos operativos, aunque polémicos, pretenden contener un fenómeno que afecta a sectores vulnerables y que demanda una respuesta coordinada y humanitaria, además del control fronterizo.

La detención de estos 57 haitianos refleja la complejidad del fenómeno migratorio en la República Dominicana, donde se entrelazan asuntos de seguridad, derechos humanos y desarrollo social. La frontera, escenario de estas tensiones, sigue siendo un punto crítico que exige atención y soluciones integrales para proteger tanto a la población nacional como a los migrantes.




