«Entristece, preocupa y hasta asusta que regidores recién electos embriagados de emoción, fascinados de poder y con delirios de grandeza no se enfoquen en estudiar a fondo la ley municipal para proyectar sus funciones en objetivo y franco juicio…, confundiendo la misión de fiscalizar con el concepto auditar.»
Por: Karla Silverio & Geraldo WT
Si la cordura se vendiera por dosis en las farmacias de nuestra zona y la prudencia se recetara en alguna clínica de Verón Punta Cana, créanme, que recomendaría llevar a cobo una jornada de salud mental a la sala capitular del ayuntamiento local. Importante curul de nuestra ciudad turística a la que han llegado ALGUNOS que parecen carecer de reconocimiento social y que habiendo sido electos como vocales o regidores rayan en la locura de creerse elevados a dioses.
Entristece, preocupa y hasta asusta que regidores recién electos embriagados de emoción, fascinados de poder y con delirios de grandeza no se enfoquen en estudiar a fondo la ley municipal para proyectar sus funciones en objetivo y franco juicio…, y no como niños o adolescentes tirando palos a la piñata con los ojos vendados a lo que el sentido común amerita.
¿QUÉ DICE LA LEY SOBRE UN VOCAL?
Según la ley 176-07, las funciones de un regidor o de un vocal, son las de fiscalizar las ACCIONES de un alcalde, estudiar las propuestas, aprobar o desaprobar lo que considere factible a través de un voto que consiste en levantar o no su manita. Y si fusemos premiados con alguno que sea productivo su función sería proponer programas, proyectos, ideas, que vayan en pos del bien de nuestra ciudad.
Pero hemos venido a caer en la comedia de ver llegar a los pasillos del ayuntamiento local a quienes como si fuesen «el señor barriga», que llega a cobrar la renta, o como quien no tiene nada que hacer y llega a perseguir fantasmas…, recorren los pasillos del ayuntamiento local buscando rayones en la pared, que si el zafacón esta sucio o limpio, poniendo cara de jefe a departamentos que no le conciernen y buscando llamar la atención con alborotos que le hagan sentir protagonistas.
UN LLAMADO A LA CONSIENCIA
Estas lineas más que critica buscan ser un llamado al enfoque y la atinada acción de tan importante función como la de un fiscalizador. Y que en vez de políticas de patio nos aboquemos a representar dignamente a una ciudad repleta de profesionales, inversionistas extranjeros y locales y un renombre de tanto peso que no puede ser llevado en los hombros de personas que no representen el nivel que este merece.
Ojala que en lo adelante nuestros representantes ejecutivos se eleven de ser odiosos autonombrados que persiguen asuntos domésticos, como: Que si la doña del café se va o se queda, que si una secretaria entra o sale a qué hora, ni la tremebunda idea de hurgar en los gavetas de algún departamento confundiendo la misión de fiscalizar con el concepto auditar.
ESTA HISTORIA CONTINUARA…