“El humo no deja ver la postal turística. La basura ya no se esconde: se quema. Un crimen medioambiental que se disipa cuando pasa la humareda, sin castigos y sin seguimiento.
VERÓN, PUNTA CANA, RD. — Un incendio registrado este martes a las 10:00 de la mañana en un basural improvisado volvió a evidenciar el colapso del sistema de manejo de residuos en Verón, zona estratégica del polo turístico de Punta Cana. El fuego se desató entre montones de desechos acumulados a escasos metros de clínicas, colmados, residenciales y negocios diversos.

La situación es consecuencia directa del cierre del vertedero El Guiriguí. Desde entonces, se estima que más del 50% de los residuos generados en Verón —una cantidad que ronda las 550 toneladas diarias— permanece en la zona, sin ser trasladado de forma regular hasta su destino final, ubicado a unos 55 kilómetros, en La Otra Banda.
En lugar de una solución efectiva, lo que crece es la basura: arrojada en solares baldíos, amontonada sin control, muchas veces durante la noche para evitar sanciones. Ahora, además de la contaminación, el peligro es el fuego.
La acumulación ilegal no solo degrada el entorno urbano: se ha convertido en una bomba de tiempo que ya comenzó a explotar.




