Por: Genesis Lara
“Más de 14 provincias sin energía, temperaturas récord y una población al borde del colapso: la salida de Punta Catalina deja al país en la oscuridad y a los ciudadanos en pie de guerra.”
SANTO DOMINGO ESTE. RD – La República Dominicana atraviesa una crisis eléctrica sin precedentes. La salida inesperada de una de las unidades de la Central Termoeléctrica Punta Catalina ha generado un déficit de cientos de megavatios, dejando al sistema nacional incapaz de abastecer la demanda eléctrica. Más de 14 provincias, incluyendo Santo Domingo Este, Santiago, Puerto Plata, La Vega, San Francisco de Macorís y Bonao, registran apagones prolongados que afectan directamente la vida cotidiana y las actividades económicas.
La población ha respondido con protestas masivas en calles y avenidas, bloqueos de carreteras y quema de neumáticos. Comerciantes denuncian pérdidas millonarias por la falta de electricidad, mientras que los hogares sufren daños en electrodomésticos y dificultades para mantener refrigerados alimentos y medicinas. La educación y la atención en centros de salud también se ven afectadas por la inestabilidad del servicio, creando un impacto transversal en la sociedad.
El déficit energético provoca apagones de hasta 12 horas diarias en algunas localidades y una demanda máxima de electricidad que supera los 4,000 megavatios, superando los registros históricos del sistema eléctrico. La población alerta que, de continuar esta situación, podría desencadenarse un colapso total del suministro eléctrico con consecuencias aún más graves para la economía y la seguridad ciudadana.

Las autoridades trabajan para restablecer la operación de la planta y sumar capacidad de otras unidades generadoras menores, buscando estabilizar el sistema antes del fin de semana. Sin embargo, la urgencia de la población exige soluciones inmediatas para evitar que la crisis se profundice y los apagones sigan afectando al comercio, la educación, la salud y la vida diaria de los ciudadanos.




