“Más de la mitad de los dominicanos trabaja sin derechos, sin seguro y sin garantías. La informalidad no es una opción: es el único camino para millones.”
SANTO DOMINGO. RD – En República Dominicana, la informalidad laboral sigue siendo una epidemia silenciosa. Según el Boletín Competitivo Regional, publicado por el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), el 54.7 % de la población económicamente activa en el país trabaja al margen de la ley laboral. Aunque el Banco Central asegura que esa cifra ha bajado a 53.4 %, sigue siendo una de las más altas de la región.
En este ranking regional, Guatemala lidera con un 83.2 % de informalidad, seguido de Honduras con 82.6 %, mientras que Costa Rica exhibe una de las tasas más bajas: 37.4 %. El Salvador (66.5 %), Nicaragua (63 %) y Panamá (58.7 %) también se mantienen por encima del 50 %, lo que revela un patrón estructural de precariedad.
Según el informe, esta realidad no es una elección voluntaria, sino la consecuencia directa de una economía formal que excluye a millones. La falta de empleos dignos fuerza a la mayoría a sobrevivir sin seguro médico, sin pensión y sin estabilidad.
Los expertos insisten: la informalidad es una trampa económica y social que impide el desarrollo y vacía las arcas del Estado. El reto está sobre la mesa, y los gobiernos ya no pueden mirar hacia otro lado.





