La política y la educación dominicana: Del deber ser a la realidad social

Punta Cana Post
4 Lectura mínima

«La política y la educación deberían impulsar el desarrollo de República Dominicana, pero la realidad social muestra lo contrario. Este artículo analiza sus desafíos y cómo podemos cambiar el rumbo».

Por Yoarem Monegro

República Dominicana es un país con un territorio de 44,442 km², incluyendo las islas adyacentes.

En cuanto a población, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), al 2024 había 10,795,677 habitantes, con una proyección de 10,878,267 para 2025. Sin embargo, para la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la población al 2024 ascendía a 11,427,557.

Esta discrepancia significativa puede tener repercusiones en materia política, especialmente en la planificación, estrategia y desarrollo del país. No obstante, otro punto importante que debemos considerar es que, independientemente de si la población es de 10.7 o 11.4 millones de personas, todos forman parte de la política y la educación. ¿En qué contexto?

Simple: desde el vendedor de frutas hasta el profesional con maestría, todos son políticos en cierto sentido. Según sus opiniones, muchos creen saber dirigir mejor que quienes ocupan cargos en entidades públicas o privadas. Si se trata de hacer sometimientos o tomar decisiones, la población —desde el colmadero hasta el chófer, desde el oficinista hasta el portero— considera que tiene mejores soluciones que quienes aplican los procedimientos, pues entienden que «se las saben todas».

Definitivamente, la política y la educación son temas que generan controversia en República Dominicana. (Los gremios, por su parte, actúan de manera distinta a las entidades correspondientes).

Nuestras unidades de carga son las más avanzadas

Si la política y la educación son un «deber ser», entonces debemos pensar en que todos tenemos sueños que deseamos realizar. En mi caso, sueño con que algún día en mi país el «deber ser» se cumpla en materia política y educativa; que las personas formadas sean las más aptas para ocupar cargos en las entidades; que en los medios de comunicación se fomente la profesionalización; que sea la educación la que prime en todos los espacios. Solo así podremos alcanzar un estándar más alto.

Descarga la app CEPM
Toca para Descarga la app CEPM

Pienso que el desarrollo es posible para nuestra República Dominicana, siempre y cuando erradiquemos los antivalores de los medios de comunicación, los cuales influyen de manera significativa en la sociedad y han provocado su deterioro. Estos medios han fomentado la transformación en detrimento de los valores y han convertido en ídolos a figuras que no deberían representar ni la política ni la educación. Cuando este tipo de personajes dejen de ser referentes, podremos avanzar a otro nivel.

Es importante destacar que, cuando una persona tiene un carácter bien formado y una educación bien establecida, no emula comportamientos que promueven el deterioro social. Tampoco celebra todo aquello que atente contra la identidad nacional, los intereses y la soberanía. No estamos hablando solo de lo individual, sino de lo nacional, que repercute a nivel internacional.

Para que algo negativo no tenga impacto, debemos dejar de darle importancia. Y para que algo positivo perdure, debemos darle el valor que merece. Si las personas que intentan hacer el bien se unieran para realizar buenas acciones, las que actúan mal serían cada vez menos. Algún método debemos aplicar para contrarrestar lo que estamos viendo a diario.

Disponible en Amazon
Comparte Este Artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *