«El economista Juan Ramón Mejía destaca que la migración ilegal y el aumento de la población de extranjeros han contribuido significativamente a este fenómeno».
SANTO DOMINGO, RD. – El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, que en teoría indica una economía más robusta, se ve eclipsado por el aumento poblacional que supera este crecimiento. Así, el PIB per cápita se reduce, lo que significa que, aunque el país se nombre más próspero, sus habitantes sufren un empobrecimiento evidente. Mejía critica la postura del presidente Abinader, quien habla de no cargar con los problemas de Haití, pero en la práctica, el desorden migratorio continúa sin control.
La educación y la salud son áreas donde este desajuste se manifiesta con claridad. Hoy en día, muchos niños dominicanos quedan fuera del sistema educativo debido a la saturación provocada por hijos de migrantes ilegales. En el ámbito de la salud, los hospitales dominicanos enfrentan una presión considerable, ocupados en gran parte por pacientes extranjeros que utilizan servicios públicos a los que no deberían tener acceso.
La urgencia de un pacto que defienda la nacionalidad y la soberanía territorial se hace cada vez más evidente. La República Dominicana necesita soluciones efectivas para frenar esta crisis que está afectando su futuro.