
«Si puedo ir de Puerto Príncipe a Cabo Haitiano sin que me detengan las pandillas, habremos ganado», advirtió Erik Prince.
PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ – El empresario estadounidense Erik Prince, fundador de la polémica firma de seguridad Blackwater y aliado político de Donald Trump, firmó a través de su compañía Vectus Global un acuerdo de 10 años con el gobierno haitiano. El plan: neutralizar a las pandillas y, una vez aseguradas las calles, asumir el cobro de impuestos en las mercancías que ingresan desde República Dominicana.
Prince, que ya inició operaciones en marzo, despliega drones y coordina con la fuerza de tarea liderada por el primer ministro. En las próximas semanas llegarán cientos de combatientes desde EE.UU., Europa y El Salvador, entrenados como francotiradores y expertos en inteligencia, junto a helicópteros, embarcaciones y traductores en francés y criollo haitiano.
El objetivo inmediato: blindar las principales carreteras y restablecer el control territorial. El medidor de éxito será simple: un viaje sin blindaje ni emboscadas.
Mientras tanto, las autoridades haitianas guardan silencio. Ni el presidente del Consejo de Transición, Laurent Saint-Cyr, ni exfuncionarios respondieron a Reuters. Sin embargo, Saint-Cyr ya pidió más apoyo internacional, más soldados y más entrenamiento para enfrentar a los grupos armados.




