“Quiero que ese apellido sea un símbolo de esperanza y un recordatorio de que nunca debemos olvidar de dónde venimos”, afirma Acevedo.
PUNTA CANA, RD. La Fundación Acevedo no nació en una oficina, sino en un hogar marcado por la gratitud. Su fundadora, la doctora Jenisbel Acevedo, madre, médica, inmigrante cubana y escritora de Un Barco de Sueños, decidió que su fundación llevara su apellido como un recordatorio de su historia y de todo lo que su familia logró superar.

La fundación es el resultado de una mezcla poderosa entre lo personal y lo profesional. Desde niña, Jenisbel vio a sus padres trabajar incansablemente para salir adelante. Esa experiencia de lucha marcó su visión del mundo. Luego, como médica, fue testigo de realidades duras que la sensibilizaron aún más, pero fue su maternidad la que le dio el impulso definitivo: “Quería que mis hijos crecieran viendo el poder de la empatía y del compromiso con los demás”.

Por eso, cada acción de la fundación tiene una visión integral: cuerpo, mente y corazón. “Sí, los niños necesitan comida y útiles, pero lo más urgente es lo invisible: autoestima, sueños y herramientas emocionales”, explica.
Su historia como inmigrante también marcó su misión. “Salí de Cuba en un bote, con miedo, pero con muchos sueños. Esa experiencia me enseñó a mirar el dolor ajeno con otros ojos”. Esa empatía se refleja en iniciativas como las recientes jornadas en Verón y Juanillo, donde la fundación llevó útiles escolares, talleres de liderazgo e inspiración real para los niños.


Además, Fundación Acevedo trabaja en alianza con organizaciones como Ismael Cala Foundation, la Red Shoe Society de Ronald McDonald House y la American Cancer Society, e incluso el próximo 27 de septiembre caminarán en Miami para apoyar a los niños de St. Jude.
“Queremos que los niños sepan que los sueños también navegan y pueden llegar a buen puerto”, dice Acevedo, quien, desde su experiencia médica, también integra salud física y emocional en cada programa.






