«El vicepresidente de Kenia, Rigathi Gachagua, se defendió el martes ante la Asamblea Nacional, negando las acusaciones que podrían llevar a su destitución. En un proceso que involucra once cargos, incluidos corrupción y discriminación étnica, Gachagua enfatizó su derecho a la presunción de inocencia».
KENIA.- Durante una larga intervención de casi dos horas, Gachagua argumentó que, sin una investigación activa, las acusaciones carecen de fundamento. “La Constitución me protege como a cualquier otro keniano hasta que se demuestre lo contrario”, afirmó ante los 349 diputados.
Gachagua reforzó su defensa proyectando videos de declaraciones previas, tanto suyas como del presidente William Ruto. El vicepresidente presentó documentación que, según él, contradice las acusaciones de insubordinación e intimidación hacia otros funcionarios. Tras su discurso, los diputados se preparan para votar sobre si el proceso de destitución debe continuar, necesitando el respaldo de dos tercios de la Cámara.
De avanzar el procedimiento, el Senado deberá investigar en un plazo de diez días. Si los senadores consideran válidos los cargos, necesitarían el apoyo de dos tercios de sus miembros para proceder. La eventual destitución de Gachagua significaría el fin de su carrera política y la pérdida de beneficios derivados de su cargo.
El vicepresidente, de 59 años, fue uno de los pocos miembros del gobierno que no fue destituido tras la crisis provocada por un fallido aumento de impuestos. Esta situación ha desencadenado protestas masivas y refleja las tensiones políticas en un país con desigualdades persistentes, donde un tercio de la población vive con menos de dos dólares al día.