
“Ningún régimen ilegítimo ni dictatorial es bienvenido en nuestro hemisferio”, advierte Washington
WASHINGTON, EE. UU. — A cuatro años de las protestas que sacudieron a Cuba en julio de 2021, el gobierno de Estados Unidos anunció este viernes nuevas restricciones de visas para el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y varios altos dirigentes de la isla.
La medida, difundida por el secretario de Estado Marco Rubio en su cuenta de X, es un recordatorio explícito del llamado 11J, cuando miles salieron a las calles ante apagones, desabastecimiento y crisis económica.
Junto a Díaz-Canel, el veto afecta al ministro de Defensa Álvaro López Miera y al titular del Interior Lázaro Álvarez Casas, entre otros. El Departamento de Estado también actualizó la “Lista de Lugares Restringidos de Cuba”, sumando once propiedades, entre ellas un hotel polémico de 42 pisos.
La respuesta oficial cubana no se hizo esperar. Johana Tablada, subdirectora de la Dirección de EE. UU. en la Cancillería cubana, calificó a Rubio de “defensor del genocidio” y reivindicó a Díaz-Canel como un “presidente honrado que lucha incansable por su país”.
Las protestas del 11 y 12 de julio de 2021 fueron un estallido sin precedentes, con más de mil arrestos reportados por grupos de derechos humanos y una respuesta represiva que aún genera críticas internacionales. El gobierno cubano denuncia una campaña mediática y presiones externas que buscan desestabilizar.
Washington insiste en que la defensa de los derechos humanos es innegociable, mientras Cuba responde con insultos y discursos de resistencia.





