SANTO DOMINGO, RD.- Los padres, Ynoel e Iris, junto a sus hermanos Joel y Esmailin, relataron que Ismael pasó de realizar tryouts para equipos como Kansas, Gigantes y Detroit a yacer postrado en una cama del Hospital José María Cabral y Báez. Los efectos secundarios incluyeron calambres, hemorragias y pérdida de movilidad, culminando en su muerte.

Joel, hermano mayor, también afirmó haber sido inyectado en múltiples ocasiones en el complejo de béisbol liderado por Cabrera, sufriendo lesiones permanentes en una pierna.
En sus últimos días, Ismael, desorientado y debilitado, dirigía palabras de frustración a su padre, un hombre que trabaja con mercancías en el Mercado de la Avenida Duarte. Su madre recuerda con dolor cómo descubrió la gravedad de la situación tras observar sangre en el inodoro y escuchar las confesiones de su hijo.