«Claudia Sheinbaum se convierte hoy en la primera presidenta de México, tras una victoria electoral contundente. Este acontecimiento marca un hito en la historia del país, que enfrenta múltiples desafíos, incluida la violencia del crimen organizado y la desigualdad de género».
La exalcaldesa de Ciudad de México, a sus 62 años, tomará posesión en una ceremonia que contará con la presencia de importantes figuras internacionales, como el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y la primera dama de EE. UU., Jill Biden. Durante su campaña, Sheinbaum ha enfatizado que «es tiempo de mujeres y de transformación», un mensaje poderoso en un país donde cada día se registran aproximadamente diez feminicidios.
No obstante, especialistas como María Fernanda Bozmoski advierten que la elección de una mujer no asegura que los derechos de las mujeres sean priorizados. Sheinbaum deberá lidiar con una serie de problemas críticos, desde la seguridad pública hasta la política energética y las relaciones internacionales.
La ceremonia de juramentación se llevará a cabo en el Congreso, y luego, Sheinbaum liderará una celebración en el Zócalo, la emblemática plaza de la capital. Esta toma de posesión es un momento significativo para el país, que con sus 129 millones de habitantes, observa con atención las promesas de su nueva líder.
Un detalle notable es la ausencia del rey Felipe VI de España, quien no fue invitado, reflejando un cambio en las relaciones diplomáticas entre México y España, tras las críticas de Sheinbaum sobre la historia colonial.