
“Cinco incendios distintos, en menos de diez horas, pusieron a prueba la capacidad de respuesta del Cuerpo de Bomberos de Verón-Punta Cana, obligando a un despliegue rápido, coordinado y sin margen para errores.”
PUNTA CANA, RD – El primero de septiembre no fue un día cualquiera para los bomberos de la zona turística. A partir de las 11:14 de la mañana, una cadena de emergencias se desató con incendios de áreas verdes, vertederos improvisados y hasta una cocina residencial ardiendo. La respuesta inmediata del personal evitó lo que pudo convertirse en un desastre con pérdidas humanas o materiales graves.

El operativo comenzó en el residencial Crispher con un incendio de área verde sofocado en apenas 20 minutos. Poco después, en Hard Rock, un vertedero improvisado comenzó a arder, generando riesgo de expansión hacia matorrales cercanos. Los equipos controlaron el fuego a tiempo.
Minutos después, dos puntos distintos frente a Detallistas y Papaterra también ardieron casi simultáneamente. El despliegue se multiplicó, con líneas de ataque estratégicas para frenar la propagación del fuego.
A las 3:19 de la tarde, un solar amplio en Friusa volvió a encender las alarmas: mangueras extendidas, ataque perimetral y un control efectivo tras 40 minutos de trabajo intenso.

La jornada cerró con el incendio más delicado: una cocina en Los Manantiales. El acceso rápido permitió sofocar las llamas antes de que alcanzaran el resto del departamento. Al día siguiente, el caso fue reclasificado y se activó la operación “Lotificación Verón”, bajo mando del Capitán Alfredo Encarnación, demostrando el nivel de coordinación necesario para responder a emergencias múltiples en zonas densamente habitadas y turísticas.



