Por: Nathalia Taveras
“Beato Miguel no solo entrenó campeones, los formó; hoy su nombre se une al de su hijo Cristian como parte de la élite inmortal del deporte dominicano”, destacó el Comité Permanente del Pabellón de la Fama.
SANTO DOMINGO, RD – Beato Miguel Cruz, ícono del voleibol dominicano y figura emblemática del club Bameso, será exaltado póstumamente al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano. Con esta distinción, Cruz se une a su hijo Cristian Cruz, convirtiéndose en la undécima dupla de padre e hijo inmortalizados en la historia deportiva del país.
La ceremonia se celebrará el próximo 16 de noviembre en el auditorio del Pabellón de la Fama, en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte. Beato Miguel, fallecido en 2013, dejó un legado imborrable como entrenador, acumulando medallas de oro, plata y bronce en Juegos Centroamericanos y del Caribe, además de éxitos históricos al frente de las selecciones nacionales masculina y femenina.
Con hitos únicos, como vencer a Estados Unidos en el Norceca 1979, clasificar a un equipo nacional al Grand Prix y conquistar la Copa Panamericana 2008, Miguelo se consolidó como uno de los técnicos más exitosos del país. Su influencia trascendió generaciones, formando a figuras legendarias como Bethania de la Cruz y su propio hijo Cristian, hoy también inmortal.

El ingreso de Beato Miguel reafirma que su nombre no solo pertenece a la historia del voleibol, sino a la memoria dorada del deporte dominicano.




