
«Prácticamente no podía valerse por sí mismo. Estaba desorientado, sin control y sin medicación… Esta tragedia, según su defensa, no fue crimen… sino colapso mental.»
SANTO DOMINGO. RD – El espeluznante ataque ocurrido el pasado 23 de julio en un edificio residencial de Naco, donde perdió la vida una mujer de 70 años y otras personas resultaron heridas, ha tomado un giro inesperado y profundamente complejo. Jean Andrés Pumarol Fernández, acusado del crimen, podría no estar en condiciones de enfrentar un proceso judicial inmediato debido a un delicado estado de salud mental. Así lo afirma su abogado, Richard Martínez, quien asegura que su cliente sufre esquizofrenia paranoide desde hace años y actualmente atraviesa una de sus peores crisis.
El abogado detalló que Jean Andrés se encuentra totalmente descompensado, sin control de sus capacidades físicas ni mentales, tras haber pasado horas sin su medicación. Según Martínez, su cliente no solo no recuerda el ataque, sino que apenas puede mantenerse despierto o coherente. La defensa solicitará formalmente en la audiencia del domingo que el imputado sea trasladado a un centro privado de salud mental bajo custodia policial, al considerar que ni prisión ni su hogar son entornos seguros en este momento.
Pumarol, de 30 años, había sido ingresado en un centro psiquiátrico tras el violento hecho, pero fue trasladado anoche a la carcelita del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva. La medida ha generado controversia sobre cómo debe actuar la justicia en casos de agresores con historial psiquiátrico comprobado. El abogado fue claro: no buscan impunidad, sino una respuesta judicial humana y proporcional a la gravedad de la crisis mental.
El acusado, conocido en redes como “GoldfisHash” por su canal sobre ciberseguridad, habría bajado del quinto piso de su edificio armado con un cuchillo y atacado a sus vecinos sin un objetivo aparente. La víctima fatal, Ivonne Handal Abugabil, vivía en el mismo edificio. El país sigue consternado mientras se espera una decisión que combine justicia, responsabilidad y humanidad.




