«El impacto de su muerte ha cruzado fronteras con la fuerza de una noticia que no reconoce credos ni nacionalidades. Su figura, marcada por una influencia global y una voz firme frente a las injusticias, deja al mundo en un estado de recogimiento y reflexión colectiva.»
BUENOS AIRES, ARGENTINA. — El Gobierno argentino decretará siete días de duelo nacional tras el fallecimiento del Papa Francisco, primer pontífice nacido en el país sudamericano y figura trascendental de la Iglesia Católica en el siglo XXI. La decisión fue anunciada este lunes por el portavoz presidencial Manuel Adorni, en medio de una ola de reacciones oficiales y personales ante la pérdida de Jorge Mario Bergoglio.
El presidente Javier Milei despidió al Papa a través de su cuenta en la red social X, donde expresó: “Como presidente, como argentino y, fundamentalmente, como un hombre de fe, despido al Santo Padre y acompaño a todos los que hoy nos encontramos con esta triste noticia”. Añadió que conocerlo “fue un verdadero honor”, a pesar de diferencias pasadas que calificó como menores.
Por su parte, el alcalde de Buenos Aires, Jorge Macri, definió al Papa como “un porteño que trascendió fronteras y llevó su mensaje de paz, justicia y humildad al mundo entero”.
Desde la Casa Rosada también se destacó el papel de Francisco como líder espiritual y su firme defensa de la vida, el diálogo interreligioso y la austeridad dentro del Vaticano.
