«El alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos, fue asesinado a solo seis días de asumir el cargo, según informaron las autoridades locales. Su muerte ha conmocionado a la comunidad y a los líderes políticos en un estado que sufre una intensa violencia relacionada con el narcotráfico».
MEXICO.- El cuerpo de Arcos fue encontrado con signos de brutalidad, y aunque varios medios han mencionado su decapitación, no se ha confirmado oficialmente. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que pertenecía, calificó el asesinato como un «cobarde crimen» y exigió justicia para su partido y para todos los ciudadanos de Guerrero. La gobernadora del estado, Evelyn Salgado, expresó su indignación y lamentó la pérdida de un funcionario que buscaba el progreso de su comunidad.
El asesinato de Arcos se produce poco después de que Francisco Tapia, secretario del Ayuntamiento, también fuera asesinado. Esto resalta la creciente inseguridad que enfrentan los funcionarios públicos en Guerrero, un estado marcado por la influencia de los cárteles de drogas. Desde que se intensificó la lucha contra el narcotráfico en 2006, más de 450.000 personas han sido asesinadas en México, y muchos políticos locales son blanco de la violencia y la corrupción.